Encarnación e infancia
Humildad, obediencia, silencio de Dios, confianza en el Padre y santidad en lo ordinario.
Marco formativo
Jesús no es un ejemplo lejano: es el modelo y el poder para vivir en Dios. Aprendemos de cómo vivió, obedeció, sirvió, entregó su vida y venció a la muerte.
Humildad, obediencia, silencio de Dios, confianza en el Padre y santidad en lo ordinario.
Escucha, discernimiento, crecimiento en sabiduría y gracia, fidelidad en la espera.
Servicio, enseñanza, compasión, oración, confrontación amorosa al pecado y dependencia del Padre.
Entrega, sacrificio, perdón, obediencia hasta la muerte y amor hasta el extremo.
Esperanza viva, misión, poder del Espíritu y vida eterna que transforma el presente.
Cada etapa enseña algo distinto sobre cómo seguir a Cristo hoy. No se trata de copiar circunstancias históricas, sino de recibir sus principios por el Espíritu y aplicarlos con fidelidad.